Sobre nosotros

Plataforma People in Movement

People in Movement somos un grupo de personas y colectivos de varios lugares del mundo instalados en Alemania que nos estamos organizando para luchar contra las medidas que reducirán los derechos sobre la libre circulación de ciudadanos de la UE en Alemania. Vamos a poner en marcha una campaña de información e intentaremos presionar al Gobierno alemán para que retire las medidas a las que nos oponemos.

Nos oponemos a los puntos 1 y 3 (modificación de la FreizüG y el endurecimiento de los trámites administrativos para obtener el subsidio familiar (Kindergeld)) por las razones que exponemos a continuación.

Medidas que fomentan la xenofobia
La nueva legislación fomenta la xenofobia y genera desconfianza y enemistad entre ciudadanos alemanes y extranjeros estableciendo desigualdades entre ambos a la hora de buscar trabajo. Además generan dos clases de ciudadanos en toda la UE: los que tienen recursos económicos y pueden moverse y los que no los tienen y tienen que quedarse en su país. No queremos una Europa en la que haya libertad de movimiento de capitales y no de personas. No queremos tener miedo de que nos expulsen por no tener recursos. No queremos que nuestra integridad y derecho a vivir legalmente en un país de la Unión Europea dependa de nuestros recursos económicos.

Precariedad laboral
Estamos convencidos de que estas medidas van a crear más explotación y precariedad laboral. Los inmigrantes se verán obligados a aceptar cualquier tipo de trabajo en los primeros 6 meses de estancia en Alemania para no ser expulsados. De esta manera perderán la oportunidad de tener un proceso de integración adecuado con la inmersión lingüística correspondiente para poder conseguir un trabajo cualificado.

La demagogia del turismo social
Estas nuevas medidas fomentan el falso discurso del turismo social. Este discurso está manipulado y lleno de prejuicios por eso nosotros queremos ayudar a desmontarlo citando y difundiendo datos como el estudio del ZEW (Zentrum für Europäische Wirtschaftsforschung) llevado a cabo por encargo de la Fundación Bertelsmann-Stiftung. Este estudio muestra que en 2012 por cada inmigrante residente en Alemania el Estado alemán recibió 3300 euros más en impuestos de lo que los inmigrantes recibieron en ayudas sociales. Los propios ministros, Nahles y Demaiziére, al presentar el informe reconocieron la importancia de la inmigración en Alemania sus efectos positivos para la economía del país. Dijeron que es uno de los pilares de la EU y que Alemania se beneficia de ella. El mes de noviembre los gobiernos francés y alemán presentaron un informe que subraya el problema demográfico de Alemania, que pasará de los 82,5 millones de habitantes que tenía en 2003 a 65 en 2060. Para evitarlo, el documento sugiere que facilite la entrada de unos 300.000 inmigrantes al año y favorezca la incorporación de la mujer al mercado laboral. Resulta, pues, difícil de entender que un gobierno que sabe que necesita a la inmigración para salvar su economía y su futuro lance campañas de desprestigio hacia los extranjeros.